La fabricación de snacks y frutos secos en España se apoya hoy en tres grandes ejes: seguridad alimentaria, innovación tecnológica y sostenibilidad. Detrás de cada producto hay procesos de elaboración cada vez más eficientes y exigentes, diseñados para garantizar calidad, trazabilidad y adaptación a un consumidor y a un marco regulatorio en constante evolución.

  1. Selección y preparación de materias primas
    Patatas, cereales, legumbres, semillas y frutos secos son sometidos a estrictos controles de calidad desde su origen. Los elaboradores de snacks colaboran estrechamente con los productores agrícolas para diseñar e implantar prácticas de agricultura eficientes y sostenibles y trabajan con proveedores de proximidad, lo que refuerza la trazabilidad, reduce la huella logística y contribuye al desarrollo del entorno agrícola.
  2. Procesos de elaboración
    Los sistemas de elaboración se adaptan al tipo de producto y a las nuevas demandas del mercado, combinando conocimiento tecnológico y control de calidad:
  • Fritura controlada, con aceites vegetales de alta calidad y sistemas de mitigación de acrilamidas.
  • Horneado.
  • Extrusión y laminado, técnicas habituales en alimentación que permiten desarrollar nuevos formatos, texturas y perfiles sensoriales.

La mejora continua en estos procesos ha permitido avanzar en aspectos como la eficiencia energética y la variedad de sabores y texturas.

  1. Aromatización y perfil nutricional
    En esta fase del proceso, se utiliza sal y especias y condimentos naturales, en línea con las recomendaciones nutricionales y las expectativas del consumidor. Una de las prioridades del sector es poner a disposición del consumidor la gama más amplia de opciones posible, para adaptarse a distintos momentos de consumo y necesidades.
  2. Envasado y sostenibilidad
    El envase se ha convertido en un elemento estratégico. El sector ha logrado reducir hasta un 30% el uso de plásticos convencionales, incorporando materiales reciclables, compostables y soluciones de ecodiseño, en coherencia con los objetivos europeos de economía circular.
  3. Control de calidad y trazabilidad
    A lo largo de todo el proceso se aplican controles microbiológicos, análisis sensoriales y sistemas digitales de seguimiento que garantizan la seguridad alimentaria y el cumplimiento normativo en cada lote.

En este contexto, la elaboración de snacks y frutos secos se ha convertido en un ejercicio de anticipación, integrando sostenibilidad, eficiencia productiva e innovación para adaptarse a un consumidor en constante evolución, lo que sitúa al sector como uno de los ámbitos más dinámicos y avanzados de la industria alimentaria en España y como un actor clave en la transformación del sistema agroalimentario.